La perfecta sincronía entre la rigidez arquitectónica y el sutil movimiento orgánico. La pieza inicia con una base cuadrada de corte contemporáneo que custodia un cristal verde esmeralda intensamente facetado. Como un desplome elegante y lleno de aire, suspende una majestuosa mariposa esculpida con la compleja técnica del reticulado, cuyo relieve rústico rinde tributo a la naturaleza y a la herencia de nuestra firma.
Cristal cuadrado verde facetado y terminal colgante con técnica artesanal de reticulado. Base en bronce con baño de oro de 18 quilates.





